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¿Cómo serán las ciudades en el futuro?¿Cómo serán las carreteras y las avenidas?¿Y cómo serán los puentes? Las tecnologías de los materiales y la impresión 3D están abriendo las posibilidades constructivas de estos elementos de la arquitectura pública, facilitando formas y estructuras que no hace tanto eran imposibles.
Block Research Group (BRG), ETH Zurich y Zaha Hadid Architects Computation and Design Group (ZHACODE), en colaboración con incremental3D y Holcim han producido su primer puente arqueado de hormigón impreso en 3D. Se trata de «Striatus», un puente de diseño circular que combina la mampostería tradicional con tecnologías avanzadas generando un nuevo lenguaje para el hormigón. Gracias a la geometría han alcanzado la resistencia necesaria para que Striatus se sostenga únicamente mediante compresión, sin refuerzo. Con las aportaciones del diseño y la ingeniería computacional y la fabricación robótica, Striatus recupera las técnicas tradicionales de los maestros constructores. Así el diseño de Striatus está concebido para añadir material solo donde es necesario, reduciendo significativamente su huella ambiental. Sin refuerzos y utilizando ensamblaje seco sin mortero estas piezas se pueden reutilizar en futuras nuevas ubicaciones. Esta construcción se ha realizado para la exposición «Time Space Existence» organizada por el Centro Cultural Europeo (ECC) durante la Bienal de Arquitectura de Venecia en 2021, en el Giardini della Marinaressa en Venecia, Italia. Striatus es una pasarela arqueada de mampostería compuesta por bloques de hormigón impresos en 3D. La pasarela de 16×12 metros es la primera de esta clase, su nombre refleja su lógica estructural y su proceso de fabricación. El hormigón se imprime con precisión en capas ortogonales para crear una estructura de compresión «estriada» que no requiere mortero ni refuerzo. Esta forma de construir modular y limpia de repente convierte a una estructura de este tipo en algo transportable y efímero si las circunstancias así lo requieren. Incluso un elemento de tal estabilidad, fuerza y presencia como un puente puede ahora, gracias a la tecnología disponible, ser móvil, desmontable y reciclable.
La tendencia global de Neofuturismo conecta con aquellos que quieren llevar los límites de la tecnología y la vida más allá de lo conocido y lo considerado posible. En ocasiones este Neofuturismo guarda relación con la llamada Neoartesanía, una forma de hacer personalizada y artesana que puede usar la tecnología para enriquecer su proceso y resultado. El avance hacia un mundo menos corpóreo, más etéreo, menos fijo, más neutro e incluso asexual favorece la normalización del futuro, su integración en el presente. Las utopías de futuro y el concepto futurista no asustan a los nuevos habitantes de este planeta, lo viven con más deseo y menos miedo. Un tiempo en el que serán posibles cosas que harán más interesantes nuestras vidas.