Piel reptil

Piel reptil

public

Los destinos están reubicándose para encontrar espacios propios definidos en los que defender su oferta desde las ventajas que les otorga su territorio, su patrimonio, su clima o su discurso. Así, en numerosas ocasiones se identifican con lugares de visita imprescindible patrimoniales ya existentes o bien planeados y construidos con la idea de generar destino.

El Museo de la Prehistoria de Jeongok ha sido diseñado por el estudio francés XTU Architects. Especializados en investigación académica y ambiental y conocidos por sus edificios residenciales y culturales, entre sus proyectos están el Museo de las Civilizaciones en la Isla de la Reunión, el Museo de la Ciudad del Vino en Burdeos o el pabellón francés de la Expo de Milán en 2015. El estudio explora geometrías complejas integrando el diseño paramétrico. Este tipo de diseño consiste en la abstracción de una idea o concepto, relacionado con los procesos geométricos y matemáticos, para manipular con mayor precisión el diseño llegando a resultados óptimos. De hecho XTU sigue un enfoque libre y orgánico fomentando el uso de estructuras de madera proyectadas y producidas en 3D. El museo se ubica en un yacimiento del paleolítico de gran importancia arqueológica en Jeongok, Corea del Sur. Allí se encontró el primer hacha de mano Acheulian del este asiático. El edificio tiene como objetivo ser un espacio multisensorial que represente diferentes entornos y el paisaje prehistórico. La estructura principal se encuentra entre dos pequeños picos y pretende coexistir armoniosamente con su entorno natural, actuando físicamente como un umbral entre la actualidad y la prehistoria. La forma suave, redondeada y serpenteante rinde homenaje al paisaje acuático que existía cerca. La doble pared perforada hace referencia al patrón de la piel de un reptil y por su acabado refleja el paisaje periférico que va cambiando a medida que avanza el día y la luz y los reflejos evolucionan. Por la noche los huecos se iluminan y toman movimiento, la luz se mueve por el acero inoxidable y envuelve suavemente la estructura tubular del edificio. La fachada perforada de doble muro es eficiente energéticamente y mantiene constante la climatización interior pues los orificios pueden regularse. Los caminos para llegar y pasear están organizados como bucles superpuestos alrededor del edificio, sirven como espacios museográficos exteriores y fusionan los límites del dentro y fuera, oculto y revelado, usando el diseño para atraer a los usuarios al paisaje al igual que al edificio. En su interior, una red de espacios de exposición, educación y actividades transcurren también en un bucle continuo guiando a los visitantes a través de una colección de áreas abiertas e interactivas. Los temas se ubican en islas dispuestas libremente creando atmósferas y micro-temáticas en todo el museo. Se replica y reconstruyen paisajes prehistóricos, con escenas y animales de la época.

Imagen
1/3
Exterior del Museo de la Prehistoria de Jeongok, XTU Architects.
Imagen
2/3
Exterior del Museo de la Prehistoria de Jeongok, XTU Architects
Imagen
3/3
Exterior del Museo de la Prehistoria de Jeongok, XTU Architects.

La tendencia global de Neofuturismo atiende aquí a los requisitos del universo de los Ecolovers, aquellos que están haciendo de la causa medioambiental una filosofía de vida. Por un lado la estética futurista define el edificio y su carácter, en contraposición a la temática de los contenidos que alberga «el paleolítico». Y por otro, son esta misma estética y la tecnología las que permiten que el edificio esté más cerca de la naturaleza y haga un uso más razonable de los recursos que necesita para ser confortable. El acero inoxidable que forma la piel de reptil que recubre es un material frío y sin embargo es el que modula, calienta e ilumina al organismo que late y vive dentro de ella. La buena arquitectura es sin duda una herramienta fundamental para hacer visible la identidad de un destino, y en el caso de Jeongok se convierte además de una apuesta por lo sostenible.


Tendencia
Universo